América Latina DEBE producir sus vacunas: Unesco

Un informe presentado por la Unesco asegura que es necesario que América Latina produzca sus propias vacunas para poder superar la pandemia actual; trata temas como los desafíos, necesidades y oportunidades que enfrentamos ante la enfermedad y la vacunación.

Los problemas

El problema central es que los laboratorios de los fabricantes no pueden cubrir la demanda global, lo que retrasa las entregas de los biológicos en ciertas regiones, especialmente América Latina, donde se tiene proyectado completar la inmunización del 70 % de la población hasta el próximo año.

El informe dice que la demanda de vacunas contra COVID para este 2021 es cercana a las 11 mil 500 millones de dosis, que alcanzaría para vacunar solo al 75 % de la población mundial. Sin embargo, las compañías farmacéuticas solo podrán producir 9 mil 500 millones.

 

Acceso desigual

Son 34 los países que han anunciado acuerdos de compra que garantizan la inmunización de su población dos veces. Esto crea un acceso desigual a los biológicos, pues los países que no cuentan con estos acuerdos, podrán tener una cobertura suficiente de vacunas hasta el 2023.

Para poder alcanzar la inmunidad de rebaño se necesita que el 70 % de la población cuente con el esquema de vacunación completo, y las proyecciones indican que países como México, Brasil, Colombia, Perú y Argentina no lo lograrán completar en este 2021.

 

¿Cómo superar la pandemia?

El informe señala que es necesario que América Latina no dependa de la provisión externa de biológicos, lo cual sucederá solo con un trabajo colectivo, por lo que exhortaron a los países a brindar apoyos para proyectos y crear estrategias de intercambio de experiencia pero sobre todo, más patrocinio tecnológico.

Esto no es tan fácil tomando en cuenta que en  casi toda la región existe falta de infraestructura, escasez de materias primas, restricciones en las exportaciones y derechos de propiedad intelectual sobre las vacunas.

Actualmente existe una iniciativa creada por diferentes organizaciones de la sociedad civil que busca autorizar una exención temporal a los derechos de propiedad intelectual de las vacunas solo durante la pandemia.

Las excepciones son un arma de doble filo:

  • Por un lado, pueden representar una oportunidad para incrementar la producción de vacunas a mediano y largo plazo siempre y cuando involucren también tranferencia de conocimiento, cooperación entre países, inversión sostenida y buenas prácticas de manufactura.
  • Por otro lado, existen algunos laboratorios que han establecido un programa de transferencia biológica tecnológica para producir vacunas como la rabia, polio o influenza. Si esta capacidad instalada se amplía para adaptarse a la producción de vacunas contra Covid, se desatiende la producción de vacunas para otras enfermedades.

Por estas razones es menester realizar una inversión pensada en expandir la capacidad instalada de las farmacéuticas.

Los comentarios están cerrados.