Contingencia sanitaria continúa afectando a sectores vulnerables

Empacador

Luego de que concluyera su vida laboral e incursionara como paquetero o “cerillito” como se le conoce coloquialmente, Pablo Cabrera y Betancur, adulto mayor jubilado, representa un sector más que ha sido afectado por la contingencia sanitaria ocasionada por el COVID-19 en Los Cabos. 

En entrevista para CPS Noticias nos contó:

“A partir de la segunda quincena de marzo, estaba laborando en la Comercial Mexicana como paquetero es decir cerillo, pero debido a la contingencia, la gerencia nos solicitó que nos retiráramos a nuestros hogares para evitar contagios, porque somos altamente vulnerables las personas de la tercera edad” 

Manifestó que hasta el momento no han recibido una fecha en la que podrán regresar a trabajar y así como él 60 personas más esperan poder volver a laborar. 

Señaló que desde el momento que les solicitaron no acudir a su trabajo, la empresa los ha apoyado con $500 pesos a la semana, a fin de que puedan comprar su canasta básica, y al inicio también les otorgó una despensa. 

“De ahí en fuera, dijo, no hemos recibido casi ayuda de ninguna institución ni federal ni estatal”. 

Fuera de una despensa que le otorgaron hace dos meses, esto luego de que hicieran una visita a su colonia. 

Destacó que, desde la contingencia, las cosas han sido complicadas y su economía ha caído por los suelos, primero porque está acostumbrado a trabajar, así como a estar en movimiento y a ganar dinerito porque $500 pesos semanales le alcanzan apenas para comer.

Así mismo, llama a las autoridades a que visiten las casas donde posiblemente haya personas de la tercera edad, pues la mayoría no puede salir a comprar sus alimentos, pues no tienen dinero o su condición de salud no se los permite.

“Hay demasiada gente que necesita el apoyo”.

Finalmente mencionó que laborando de paquetero, gana alrededor de $300 pesos y con eso aunado a su pequeña pensión, está viviendo, por lo que la situación actual, tanto de él como muchos más viven de los ahorros que tenían, pero que poco a poco se han ido acabando.

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