DANTESCO

Las dirigencias nacionales del PAN, del PRI y del PRD, recientemente intercambiaron señalamientos con el Partido Movimiento Ciudadano porque lo acusan de esquirol; de boicotear y obstaculizar el esfuerzo aliancista argumentando una “vía libre” y un “vamos solos en esta elección” que tiene de trasfondo un acuerdo impúdico y conspiracionista con MORENA, partido del Gobierno Federal.

Las críticas y cuestionamientos han sido implacables porque ponen al descubierto una burda maniobra orquestada desde alguna oscura y fría oficina del Palacio Nacional cuyo propósito fundamental es boicotear y “reventar” la alianza opositora y debilitar con ello el efecto electoral de la misma en al menos 158 distritos electorales federales y, de manera especial, en los 15 estados en donde habrá cambio de Gobernador.

Las cartas públicas del líder moral de MC dirigidas a su “amigo” AMLO sólo sirvieron de pantalla y de telón para esconder el complot que se tejía tras bambalinas entre los tres principales personajes de Movimiento Ciudadano y un interlocutor de primer nivel, quien ocupa una importante Secretaría.

La confabulación se armó, aparentemente, antes de que el Senador se contagiara de COVID-19 y mucho antes también de que el movimiento Sí por México invitara a los principales partidos nacionales de oposición a sentarse a la mesa para analizar sus propuestas y su sugerencia de ir unidos en un frente común opositor.

Las conjeturas y elucubraciones sobre esa negociación se han centrado en el supuesto mandamiento desde Palacio para que en estas elecciones intermedias del 6 de junio de 2021 MORENA pueda refrendar la mayoría la Cámara de Diputados y, además, para que se allane el camino al Canciller y llegue lo suficientemente fortalecido al 2024. Ante esa firme determinación del primer mandatario, MC decidió “sacrificarse” aceptando esa apuesta electoral, pero exigiendo beneficios por esa “graciosa concesión.” A cambio de ese “sacrificio”, se le garantizaría al MC fortalecer su dominio en Jalisco y ampliar su presencia en los estados de Colima, Veracruz, Nuevo León y Guerrero, al menos.

Los hechos supervenientes han mostrado que dichas especulaciones pueden estar muy cercanas a la realidad, pues MC decide y declara que irá solo en las boletas electorales del 2021; rompe, sabotea y dinamita una alianza opositora en Nuevo León y otros estados donde habrá cambio de Gobernador, hasta llegar a la entrevista del Gobernador de Jalisco, donde casual e inesperadamente se descarta como aspirante presidencial para el 2024 y anuncia que luchará con todas sus fuerzas para que en el 2024 se elija al perfil más adecuado para gobernar nuestro país.

Quienes vieron y analizaron esa entrevista, afirman que estuvo a punto de señalar o mencionar a ese personaje iluminado que conducirá a nuestra nación por los mejores caminos pero, al igual que Mikel Arriola, optó por manifestar que su pasión no es la política, sino el futbol, actividad en la que espera y aspira llegar a ser entrenador de un equipo de primera división.

Según estos análisis, Movimiento Ciudadano jugaría un papel de “bisagra” en favor de MORENA, misión abyecta y despreciable que empieza a concentrar críticas por la ruindad y la vileza que implica en estos tiempos de crisis sanitaria, económica y social. Es muy cuesta arriba imaginar una conspiración de estos niveles de servilismo, porque tendrán que existir deudas o pendientes muy comprometedores para atreverse a dañar, obstruir y entorpecer los objetivos del aliancismo; o quizá el botín ofrecido sea muy tentador.

Independientemente de si el acuerdo se protagonizó y se concretó en los términos con los que se especula, el espectáculo mediático es dantesco porque al electorado nos pretenden tratar como ingenuos; con ausencia de malicia; como si nacimos ayer y todavía nos chupamos el dedo. Con cierto desdén, afirman que el pueblo, las bases, los que votamos, ni cuenta nos damos de esas maquinaciones dizque muy sofisticadas.

¿Usted cree que nos engañen?

Esa es una duda sustentable.

@mexicanosalgri5

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