Miembros de la ONU se retiran y dejan hablando solo a canciller ruso

Mientras el canciller ruso, Serguéy Lavrov daba su discurso ante el Consejo de Derechos Humanos de las Naciones Unidas (ONU), más de 100 diplomáticos que se encontraban presentes, que representaban a alrededor de 40 países, se levantaron en plena conferencia, dejándolo con la palabra en la boca, como una forma de protesta y rechazo a la operación militar de Rusia en Ucrania

El evento tuvo lugar en Ginebra, Suiza y contó con la presencia de representantes de países como Ucrania, Estados Unidos, Canadá y Japón, quienes expresaron su molestia y reafirmaron su apoyo a Ucrania, marchándose mientras el canciller se encontraba dando su discurso a excepción de China, Venezuela y Siria, quienes permanecieron sentados y prestando atención a las palabras de Lvrov.

En su discurso justificó las acciones de Rusia al entrar a Ucrania, argumentando que buscaban “desmilitarizar” y “desnazificar” dicho país. También aprovechó la situación para acusar a la Unión Europea de participar en un acto de discriminación contra su país, al que se refirió como “rusofóbia”.

Lavrov pidió al gobierno estadounidense que retirara sus armas nucleares de Europa, pues consideran que es una situación crítica y representa una amenaza para Rusia, además de recalcar que estaban haciendo hasta lo imposible para que Ucrania no posea armamento de destrucción masiva y para evitar proliferación de las mismas.

Aunque tenía contemplado asistir de manera presencial, no le fue posible debido a que fueron cancelados los vuelos provenientes de Rusia, una medida que tomó como represalia la Unión Europea por los ataques contra Ucrania.

En la reunión estuvo presente la embajadora de Ucrania, Yecheniia Filipenko, quién comentó que se estaba destruyendo de manera masiva la infraestructura civil de algunas ciudades y alertó que salas de maternidad estaban siendo atacadas y edificios residenciales estaban siendo bombardeados.

No obstante, algunos de los representantes de la ONU presentes en dicha reunión explicaron sus motivos para no escuchar al diplomático ruso, como el caso de el embajador de ucrania, Segiy Kislitsia quién advirtió a Lavrov que solo estaban dispuestos a escucharlo en el Tribunal Penal Internacional, en donde se le acusara por crímenes de guerra. Mientras que la ministra de Exteriores de Reino Unido, Liz Truss dijo que Lavrov no merecía la atención del Consejo de Derechos Humanos de la ONU, además de acusarlo de desinformar y enfatizar que debería de sentirse avergonzado de estar sentado en la cámara.

Pero el canciller ruso hace hincapié en que la comunidad internacional no debe construir bases militares en ninguno de los países miembros de la antigua Unión Soviética, además de advertir que si Ucrania llegará a poseer armas nucleares podría replicarlas, lo cual no podrían dejar pasar por alto.

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