Desestiman demanda de alumna porque “no fue violada”, cuenta su madre

En el año 2020, unas semanas antes de que se decretara el estado de confinamiento, la joven Melani “N” quien cursaba primer grado en la escuela Secundaria Técnica No. 20 de la capital del estado, decidió alzar la voz y denunciar al prefecto del centro académico por acoso sexual.

La madre de la menor de edad, Blanca Albañez Ojeda, narró lo que ocurrió el día que se enteró. Esa mañana recibió una llamada de su hija mayor quien también tomaba clases en la misma escuela, ella le dijo que algo había pasado con su hermana pero no le dio más información. 

Al llegar al plantel el personal académico no la dejó acercarse a su hija, quien en ese momento estaba con la psicóloga, pero al verla salir de una oficina corrió hacia ella. Entonces la joven estudiante le contó entre lágrimas que el prefecto le hizo un comentario inapropiado e inmediatamente lo reportó con un maestro y minutos después, el acusado llegó a donde ella estaba.

“Cuando la niña estaba en la oficina la abordó Igor y la retuvo en la pared, le dijo que quería hablar con ella porque los maestros estaban quejándose de ella, y le contestó que no quería hablar. Entonces le agarró el hombro y deslizo su mano, la niña dice que no le alcanzó a agarrar el pecho. También dijo que primero empezó a jinetear un cordón que tenía en el suéter, luego fue que agarró su hombro. A ella le dio mucho miedo y salió corriendo mientras lloraba”, declaró la madre.

Blanca Albañez comentó que la entonces directora del plantel educativo, Amor Trujillo, le pidió que no interpusiera la denuncia en contra del señor, y le aseguró que ellos arreglarían la situación de manera interna. Sin embargo, hizo caso omiso y en ese momento se dirigió a la Procuraduría General de Justicia del Estado (PGJE) junto con su hija, pero la respuesta de las autoridades no fue la que esperaba. 

“Me llevé a la niña y fui a poner la demanda a la judicial, de ahí me mandaron al edificio rosa porque ahí se iban a encargar del caso. Después me citaron junto con la niña, la vio la psicóloga, declaró todo y después me citaron en el ministerio público y ahí me dijeron que la demanda no procedía porque no había violado a la niña y que el acoso no era penado. Entonces fui a derechos humanos, se expuso el caso y recibí un papel diciéndome que no había abuso hacia los derechos de la niña”.

La madre de la joven estudiante comentó que en todo este periodo su hija ha pasado por varios episodios de depresión y no soporta el contacto de los hombres, ni siquiera el de su padre y hermano, por este motivo ha recibido atención psicológica.

Hasta el momento ninguna autoridad de la Secretaría de Educación Pública, de la Procuraduría General de Justicia del Estado (PGJE), ni de la secundaria, se ha manifestado al respecto; la única que alzó la voz fue la supervisora escolar, Argentina Flores Soto. Mientras tanto, padres de familia y estudiantes se unieron a Melani “N” y a la madre para exigir la destitución del acusado y justicia por el caso.

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