En un maratón tenso, diputados discuten reforma eléctrica

En una atmósfera tensa, diputados seguirán este domingo en la noche una maratónica sesión en la Cámara sobre la emblemática reforma constitucional del sector eléctrico impulsada por el presidente Andrés Manuel López Obrador, y rechazada por Estados Unidos y el bloque opositor.

Descalificaciones entre el oficialista Morena y una alianza de tres partidos de oposición marcan la sesión que empezó a las 11h00 locales (16h00 GMT) y que podría extenderse hasta las dos de la madrugada (07h00 GMT del lunes), en lo que parece un momento clave en el sexenio del presidente izquierdista elegido en el 2018.

“No va pasar” aseguran carteles de la oposición desplegados en el mismo recinto parlamentario. En respuesta, los diputados oficialistas tacharon a sus adversarios de “traidores”.

La reforma en discusión plantea revisar la liberalización del mercado eléctrico, para revertir la “desaparición de las empresas energéticas del Estado” que provocó la reforma constitucional del 2013, según el presidente mexicano.

El gobierno mexicano argumenta que tras esa modificación de la Carta Magna, las empresas privadas nacionales y extranjeras reciben subsidios mientras que los pequeños consumidores pagan altas tarifas.

La reforma constitucional establece que al menos 54% de la energía sea gestionada por la Comisión Federal de Electricidad (CFE), contra el 38% que maneja actualmente y el 62% en manos de privados y extranjeros.

“Vamos a votar a favor de esta reforma que garantizará precios de energía más baratos. ¡Vamos a defender nuestra soberanía!”, lanzó el presidente de la Cámara de Diputados, Sergio Gutiérrez Luna (Morena).

También acusó a la oposición de querer seguir siendo “lacayos del imperialismo” al servicio de empresas extranjeras, frente a los manifestantes reformistas reunidos afuera de la Cámara de Diputados.

Acusaciones

Sin embargo, López Obrador no tiene la mayoría calificada de dos terceras partes de los diputados, necesaria para que se apruebe esta reforma que daría al Estado mayor control del sector eléctrico.

El partido oficial, Morena, y sus aliados solo cuentan con 277 escaños de un total de 500. Se enfrentan al bloque opositor del ex-hegemónico PRI, del PAN (derecha) y del PRD (izquierda).

A pesar de haber aplazado hasta este domingo de Pascua la sesión parlamentaria en un intento de buscar nuevos respaldos, el oficialismo solo obtuvo el apoyo de un diputado del PRI.

Alejandro Moreno, dirigente nacional del PRI, agrupación autora de la reforma de 2013, adelantó su festejo en la ríspida sesión. Morena tendrá la derrota “más monumental” al insistir en que su bancada no cambiará su rechazo a la enmienda.

Jorge Romero, coordinador del Partido Acción Nacional (PAN, derecha) dijo que la iniciativa arrojaría al país a “50 años atrás en términos medioambientales (…) todos buscan la soberanía energética de México, pero no coincidimos en cómo hacerlo”.

La maratónica sesión inició la mañana del domingo. Por la tarde inició la fase de argumentación a favor y en contra del proyecto, en la que están apuntados más de 80 diputados.

Tensión diplomática e “independencia nacional”

Estados Unidos ha advertido que con la propuesta de reforma se podrían desatar “litigios interminables”, porque que a su juicio vulnera las inversiones privadas estadounidenses en México.

Para Washington, el cambio en las reglas de juego -con “normas retroactivas”- “genera inseguridad jurídica y perjuicios que afectan el clima de inversiones”. 

El proyecto también preocupa a España por la presencia en México de Iberdrola.

Estatizar la energía

De ser rechazada en el pleno, “representaría una gran derrota para Morena y López Obrador porque es uno de los ejes centrales de su proyecto: estatizar la energía”, comentó a la AFP José Antonio Crespo, del Centro de Investigación y Docencia Económicas (CIDE).

El presidente mexicano ha restado importancia a un eventual revés parlamentario de su reforma constitucional al sector eléctrico.

La semana pasada, la Suprema Corte avaló una ley que el Congreso aprobó en 2021, que refuerza la participación del Estado en el sector eléctrico.

“Pase lo que pase ya estamos blindados contra la traición”, dijo el mandatario la noche del domingo en Twitter.

López Obrador en los próximos días enviará una iniciativa al Congreso -que no requiera mayoría calificada- para declarar los yacimientos mexicanos de litio “propiedad absoluta del pueblo y la Nación”. 

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