El ensamblaje del esqueleto de un espécimen marino puede tardar hasta 5 años

Actualmente el recinto educativo trabaja en el ensamblaje de 14 especímenes de delfín

Llegar a un museo y ver los esqueletos reales de animales suele ser un atractivo para los visitantes, en este contexto, el Museo de la Ballena tiene un Taller de Osteología en donde preparan los restos óseos para su exhibición; en palabras del encargado del recinto, Francisco Javier Gómez Díaz, dijo que este proceso puede tardar desde tres meses hasta cinco años ya que implica un trabajo arduo y de precisión. 

Actualmente, el recinto educativo de la localidad se encuentra preparando 14 esqueletos de diferentes especies de delfines para su exhibición, y trabajan en ello seis personas, en su mayoría estudiantes voluntarios de la Universidad Autónoma de Baja California Sur (UABCS). 

“En todo ese proceso de ensamblaje a veces pueden pasar tres, seis o un año de tiempo, dependiendo del tamaño, incluso en algunos organismos como los cachalotes son los que más tiempo nos lleva, pueden tardar, tres, cuatro, incluso hasta cinco años en preparar un solo esqueleto”, señaló.

Todo comienza con la localización de los especímenes muertos; normalmente los especialistas remueven el tejido blando del animal en el sitio del hallazgo, y en el museo proceden con el desengrasado de los huesos y después de varios meses emprenden el ensamblaje.  

Gómez Díaz, añadió que esta parte del proceso suele tardar mucho debido a la cantidad de grasa que almacenan los huesos, aunque con los delfines usan peróxido de hidrógeno para acelerar el procedimiento. 

“Si son organismos muy grandes se depositan en recipientes con agua y se utiliza un jabón enzimático que es ecológicamente amigable donde se están remojando constantemente, se saca, se pone al sol y dentro de esos procesos lo que nos ayuda muchísimo es el clima, cuando hay muchísimo sol el agua se calienta, de hecho a veces se generan algunos procesos bacterianos y esas mismas bacterias penetran al interior de los huesos y empiezan a alimentarse de esa grasa y se empiezan a notar así como unas natas de aceite en la parte superior de esta”, explicó. 

Al momento de ensamblar los esqueletos lo más importante es tener los conocimientos exactos de la anatomía de las especies, por ello, el director del museo suele supervisar de cerca cuando los demás lo hacen; una vez realizado esto continúan con las perforaciones al centro de las vértebras, además utilizan varillas y alambres, silicón o plastilina epóxica para concluir el montaje que puede ser suspendido y en una base. 

Todo esto es parte del trabajo que hay detrás de una exposición real de esqueletos de especímenes marinos, para el conocimiento e interés de las personas.

 

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