Familias reciben gato por libre 

Una de las observaciones hechas por algunos adultos mayores de la localidad,  es que los productos de primera necesidad como el frijol, arroz y azúcar no se está ofertando de manera correcta, es decir, el kilo de cada uno de estos productos no viene completo, lo que afecta más el consumo de las familias que viven al día.

Un abuelito de la tercera edad que recibe la pensión del Gobierno Federal dijo que tiene que hacer circo maroma y teatro para estirar su dinero, es decir, tiene que buscar las ofertas y promociones en los diversos centros comerciales de Cabo San Lucas para que su dinero alcance.

Don Carlos dijo esperanzado mientras escogía los limones en conocida tienda de comestibles  confiar en su presidente Andrés Manuel López Obrador debido a que prometió un descenso en los  precios de la canasta básica, algo que iba a generar que las familias pudieran conseguir más para llevar a la mesa.

Dentro de su platica dijo que tenia que peregrinar entre los centros comerciales para comparar los precios y adquirir lo más accesible a su bolsillo, aunque reconoció que los alimentos ya no lo venden por kilos, es decir, al comprar el paquete de arroz o frijol esto ya no pesan el kilo.

Refirió que lo mismo pasaba con los enlatados, ya que al quitar la masa drenada del atún o vegetales el producto era casi nada, por lo que mejor ni consumirlos, sin embargo dijo esperar que las cosas cambian debido a que los precios de la canasta básica estaban por los cielos.

Por su parte, Amelia Camarena de colonia Los Cangrejos dijo que en la tienda de comestibles había productos de primera necesidad a costos bajos sin embargo, el dinero no alcanzaba para nada por lo que  tenía que comprar menos o de plano llevar lo necesario.

Dijo tener un hijo adolescente que le encanta un cereal americano con golosinas y que en la tienda que va comúnmente no podía encontrarlo debido a que era muy costosa y es que una caja pequeña costaba más de 80 pesos, producto que en una sentada se lo acababa, por lo que tenía más de dos años que dejó de comprarlo.

Los entrevistados coincidieron a las afuera de conocida tienda comestible, que esperan y bajen  los precios de la canasta básica y no salga contraproducente para las familias está iniciativa  sobre todo los que menos tienen, “no vaya a salir más caro el caldo que las albóndigas”.

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