Incendio de Santiago evidenció debilidades en Protección Civil

Debe contarse con protocolos específicos de Protección Civil, destinar recursos y capacitar al personal de gobierno, además de contar con infraestructura necesaria para responder de inmediato ante un siniestro

Jesús Druck González, activista y experto en materia ecológica, dijo que el incendió de Santiago puso en evidencia la necesidad de crear esquemas concretos de Protección Civil y no sólo en esa zona rural de Los Cabos, sino en todo el estado debido a que se tienen importantes oasis que han sido afectados por diversos incendios, tal el caso de Estero de San José del Cabo y palmares de Todos Santos; y que para eso debe haber un trabajo de mitigación, es imperante crear protocolos y esquemas que den certeza a esas áreas naturales, como también los oasis de Mulegé y los ojos de agua de Comondú.

“Vienen los planes de desarrollo estatal en puerta, además está el plan de desarrollo municipal que tiene que presentarse, considerar políticas públicas y contemplar la preparación del personal inmiscuidos en este tema, contar con el recurso humano y recurso económico para las instalaciones y equipo necesario mínimo, para responder en forma urgente y evitar esa proliferación con riesgos mayores para la vida humana”.

El también ex rector de la Universidad Autónoma de Baja California Sur y ex director de Ecología Municipal dijo que una importante cantidad de familias fueron afectadas por este voraz incendio, por lo que se solidariza ante este lamentable hecho, siniestro en el que participaron diferentes instancias municipales, estatales y forestales, grupo interdisciplinario e interinstitucional que determinará  primero la evaluación de los daños, las acciones remediables a realizar de manera inmediata y resolver la demanda de los damnificados.

“Evaluación de daños, revisar bien todos los protocolos, trabajar en torno a las medidas de construcción, fortalecer los cuerpos de emergencia en la localidad, sensibilizar al personal que participa en estos hechos, que no sea un encargo temporal sino es una carrera importante, dentro de la vida rural o urbana, por lo que debe atenderse el tema de la protección civil y tener un inventario de la flora y fauna de la región para medir el alcance “.

Aseveró que este siniestro desafortunadamente trajo la destrucción, pero tiene la bondad de inhibir la plaga, acabar con las plantas muertas, eliminar la vegetación que no estaban en condiciones sanas, es decir, surge una renovación del lugar, por lo que se tienen que trabajar en un plan integral, que esté basado en el diagnóstico del efecto y la mitigación de los daños, la previsión de lo que pueda venir, además de atender lo relacionado a la Protección Civil.

“Estructurar esquemas de Protección Civil con más sustento y una participación continua en la evaluación y prevención de ese tipo de siniestros, a veces se nos olvida que la naturaleza tiene manifestaciones imprevistas, incendio provocado por un descuido humano o por algún cristal que estaba en la zona de material muerto y hojas secas”.

Puntualizó que el impacto independientemente fue muy grande, por lo tanto deben establecerse protocolos en los subsecuente y no para el caso lamentable de Santiago sino para la zonas de manglar como el Estero de San José del Cabo que es una extensión mucho mayor y que recurrentemente se presentan incendios.

Concluyó diciendo que Baja California Sur tiene como característica una serie de oasis que deben protegerse en todo sentido, debido a que el riesgo existe para cada uno de estos cuerpos de agua y forestales como el caso de San Ignacio, el de Comondú y que decir del estero de San José del Cabo, entre otras áreas ubicadas a lo largo de la media península.

“Es prioridad crear esos protocolos, destinar recursos y capacitar al personal, además de contar con infraestructura necesaria para responder de inmediato al siniestro, ya que este hecho obliga a revisar lo que se ha hecho y que se ha dejado de hacer y lo que se tiene que realizar”.

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