La iglesia reprueba la explotación infantil en la zona de la Marina y playas

Juvencio González Aguilar, párroco de la iglesia San Judas Tadeo, dijo que el trabajo infantil a muy altas horas de la noche es un hecho reprobable debido a que el menor debe cumplir con sus obligaciones acorde a su edad.

Puntualizó que un menor sí podrá colaborar y ayudar en el gasto familiar tal vez vendiendo entre los vecinos algún producto elaborado por la mamá o boleando zapatos para de este modo apoyar a sus padres en la obtención de algún ingreso.

Agregó que el tener a deshoras a los infantes en la zona de la marina, vendiendo cualquier cosa mientras que los adultos están escondidos a lo lejos, eso sí es explotación infantil y es un hecho reprobable.

“El llamado a los padres de familias que recuerden que los niños tienen como principal responsabilidad, el prepararse estudiar e ir a la escuela, para tener condiciones dignas de desarrollo”. 

Dijo que comprende que las necesidades dentro del seno familiar a veces obligan a que los chicos también aporten a la familia y empiecen a trabajar, pero no sé trata de caer en  la explotación del menor. 

“El niño podrá colaborar, boleando zapatos o vendiendo empanadas entre los vecinos  y que desde luego no es considerado explotación infantil, ya que es una colaboración para la familia, sin embargo, otra cosa es que los pongan en la marina a vender cosas en un horario inapropiado mientras los adultos están escondidos”. 

González Aguilar, dijo que es importante que la población en general y turistas no contribuyan a esta irregularidad, por lo que exhortó a no comprar o dar dinero a estos pequeños que son vigilados por los adultos.

 

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