Las mujeres de Ghor en Afganistán

“No olviden jamás que bastará una crisis política, económica o religiosa para que los derechos de las mujeres vuelvan a ser cuestionados”.

-Simone de Beauvoir

Hace unos días comenzaron a circular una serie de fotografías en las cuales se aprecia un grupo de mujeres afganas oponiéndose al regreso de los talibanes.

Mujeres de Ghor

Estas fotografías fueron tomadas el 4 de julio del 2021.

Las mujeres son provenientes de la provincia Ghor, en Afganistán, y muestra cómo ellas desafiaban a los talibanes en su avance por distintas zonas del país.

El medio estadounidense The Guardian precisó:

“No es posible que se dirijan al frente en grandes cantidades en el corto plazo debido tanto al conservadurismo social como a la falta de experiencia”.

Y agregó:

“Las manifestaciones públicas, en un momento de amenaza urgente por parte de los militantes, son un recordatorio de lo asustadas que están muchas mujeres, por lo que el gobierno talibán podría significar para ellas y sus familias”.

 

El viernes 13 de agosto, Ghor fue tomada por los talibanes.

 

¿El fin del mundo para las mujeres afganas?

Los talibanes han afirmado que respetarán los derechos humanos de acuerdo a los valores islámicos.

Sin embargo, las mujeres afganas miran con desconfianza estas promesas.

Y tienen razón

Hace unos días circuló la fotografía de un hombre en Kabul cubriendo con pintura blanca la foto de un escaparate con una mujer sonriente en traje de boda.

Hombre cubre de pintura

Esto porque los talibanes no permiten la reproducción de imágenes de mujeres.

Mujeres afganas

Incluso la pintora y fotógrafa Rada Akbar tuvo que organizar su exposición de homenaje a mujeres afganas por internet pues ha recibido numerosas amenazas.

El lunes, sumida en el pánico, Rada escribió en un tuit:

“Quiero volverme invisible y esconderme del mundo”.

 

El terror talibán

Fue en 1994 el año en que surgió el movimiento talibán, formado por Mullah Omar. Dos años después consiguió llegar al gobierno después de tomar Kabul.

En 1997, Emirato Islámico de Afganistán se oficializó como un nuevo nombre del país.

Con el emirato, los talibanes impusieron la ley islámica, que constituye un código detallado de conducta en donde se indica la forma en cómo se deben seguir los cultos, cómo se entiende la moral y los códigos de vestimenta tanto para hombres como para mujeres.

Quienes no sigan estos códigos serán castigados en distinto grado; va desde latigazos hasta lapidaciones y ejecuciones públicas.

También aplicaron una cláusula que prohíbe el acceso a la educación de las mujeres.

Además a las mujeres se les obliga a llevar una tenida que las cubre de pies a cabeza, incluidas las manos. En la calle deben usar burka y solo pueden salir con un permiso escrito por un hombre de su familia. Si no lo acatan, serán asesinadas.

Un reporte de Human Rights Watch escrito en octubre del 2001, establece lo siguiente:

“Las mujeres que viven en Afganistán han sufrido violaciones masivas y sistemáticas de sus derechos humanos bajo los talibanes. Los talibanes han emitido numerosos edictos que controlan literalmente todos los aspectos del comportamiento de las mujeres tanto en el ámbito público como en el privado”.

“Estos edictos son emitidos oficialmente por el Ministerio para la Promoción de la Virtud y la Prevención del Vicio, y anunciados al público en general a través de la estación de radio talibán, Voice of Shariat (ley islámica). Con algunas excepciones, los talibanes han prohibido a las mujeres participar en la esfera pública. Las mujeres tienen prohibido aceptar un empleo, aparecer en público sin un familiar masculino, participar en el gobierno o en otros debates públicos y recibir educación secundaria o superior”.

“El impacto de esta discriminación ha sido silenciar a las mujeres y despojarlas de todo control sobre sus vidas. Las mujeres afganas no experimentan estas violaciones como incidentes separados y discretos; más bien, la discriminación es acumulativa y tan abrumadora que, literalmente, pone en peligro la vida de muchas mujeres afganas. Las mujeres se ven privadas de los medios para mantenerse a sí mismas y a sus hijos”.

La actualidad

Las mujeres en Afganistán tienen miedo por la toma de control de los talibanes en Afganistán después de dos décadas.

La mayoría de ellas creían haber apostado por una vida vinculada a la de los Estados Unidos y sus aliados en la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN), pero esos vínculos no existen más.

Así que mientras el mundo mira horrorizado cómo los talibanes vuelven a tomar el control de Afganistán, las mujeres dejarán atrás el sueño de que sean escuchadas sus voces; de ser mujeres dedicadas a los negocios, de convertirse en ingenieras, abogadas o maestras… todo eso quedó atrás para ellas.

Y mientras tanto, el mundo entero hace oídos sordos.

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