La pandemia las llevó a emprender un negocio de joyería

Así como la pandemia por el covid-19 ha traído desesperanza, dolor, angustia, temor, por tantos fallecimientos e incertidumbre por lo lento de la vacunación, también ha dejado mucha enseñanza, nuevas oportunidades y retos para todos. Tal es el caso de las estudiantes de tercero de secundaria, Valentina y Monserrat de tan solo 14 años, quienes decidieron ocupar muy bien su tiempo, emprendiendo un negocio de bisutería que a tan solo un año de esfuerzo en este proyecto, hoy en día es un éxito.

Las dos jovencitas participaron en la expo Lady Market Los Cabos, que se instaló el pasado 7 y 8 de mayo en uno de los salones de reconocido hotel del desarrollo Cabo del Sol, con la participación de un buen número de emprendedoras.

En entrevista, Valentina Aguilar y Monserrat Loya platicaron que iniciaron este negocio de nombre Zulú porque con la pandemia tenían clases en línea y estaban canceladas todas las actividades recreativas y vespertinas, por lo que disponían de mucho tiempo y para no aburrirse decidieron estudiar y hacer algo divertido: crear pulseras, collares y aretes con diseños diferentes que han resultado del gusto del público.

“Iniciamos con el proyecto en plena cuarentena, estábamos aburridas porque no había clases presenciales, no podíamos salir por la pandemia y se nos hizo buena idea hacer algo divertido, diferente como todo tipo de joyería, desde pulseras, cadenas, anillos, aretes”, afirmó Monserrat Loya.

“Al principio no sabíamos cómo funcionaba esto de las ventas ni tampoco sabíamos elaborar collares. Mi mamá me enseñó a mi y yo le enseñé a Monse, entonces poco a poco aprendimos lo básico. Cada quien plasmó sus ideas y empezamos a inventar en diseños, productos y cosas así que nos gustaran”, platicó Valentina Aguilar.

Comentaron que lo más difícil es saber organizarse y planear su tiempo; por las mañanas toman sus clases y por las tardes dedican varias horas a elaborar pulseras, aretes, collares y anillos. Han participado hasta este momento en cuatro bazares y afirman que seguirán adelante con su empresa, aún con el regreso a clases presencial. En cada expo llevan alrededor de 120 artículos. Ambas quieren estudiar diseño de interiores. 

Por su parte, Berenice Vázquez y Miguel Angel Loya, padres de Monserrat, señalaron que decidieron que era lo correcto apoyar a su hija y amiga a emprender en lugar de estar viendo televisión, jugando video juegos o pasar el tiempo en el celular.

“Para nosotros ha sido un motivo de orgullo verlas con esta inquietud y sobre todo desarrollar el talento y la creatividad que tienen, y lo único que nos corresponde es apoyar a nuestra hija y a su amiga”.

Compartió así su experiencia en este negocio con su hija  Miguel Angel Loya:

“Están emprendiendo tan pequeñitas, yo apenas empecé a emprender, a ser independiente, y ver a mi hija que tiene 14 años ya emprendiendo, montando este negocio desde crear la marca, el nombre, todo ese proceso nos tocó vivirlo de cerca. Ha sido creatividad que viene desde ellas, nosotros no hemos participado más que en el apoyo”.

Por su parte, Berenice Vázquez, puntualizó:

“Siempre le voy a decir a mi hija que siga soñando, que no pare, y que mientras esté en mis posibilidades vamos a apoyarla”.

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