Tecla 7/6 CON LAS MANOS EN LAS URNAS

Dos meses después, siguen las sorpresas. No se puede perder la capacidad de asombro:
I
Los últimos días de julio se veían demasiado lejos, de aquella jornada electoral dominical del 6 de junio. No obstante, en Baja California Sur, Morena y sus satélites no pudieron conservar el conteo de votos que les daría la diputación federal  en el Distrito Electoral Federal 01 (parte de La Paz-Comondú-Loreto-Mulegé), luego que en tribunales electorales se enderezaran presuntas irregularidades (más votos al Verde y menos al PAN), lo que llevaría a la anulación de casillas con lo que se acreditaría el triunfo del candidato de la alianza PAN-PRI-PRD, Marco Puppo y obtener, finalmente, la respectiva constancia de mayoría.
   Ya se había advertido que el PREP BCS 2021 se había integrado con actas electorales apócrifas, a lo que sin embargo las cúpulas políticas panista-priista y perredista (y mandamases de la supuesta alianza) reaccionarían con deslealtad a los electores sudcalifornianos al calificar tan impactante hecho tan sólo de “inconsistencias”,  por lo que no se atrevieron acudir –ya en algún tiempo se sabrá por qué—ante las instancias ministeriales electorales.    
   De julio se pasó a agosto: la Consulta Popular.
   1 de agosto: tres mujeres captadas en video desprendiendo boletas –ya tachadas—para depositarlas en urna que oficialmente estaba asignada en Mesa de Recepción para la Consulta Popular en Orizaba, Veracruz.
   La democracia participativa convertida en democracia de simulación de los tiempos de siempre.
   Las tres mujeres se ven cómodas. Tranquilas. Con esa capacidad de acción que sólo puede brindar la impunidad. A los metros se observa otra mesa receptora. Nadie les dice nada. Un mundo tranquilo. Los días del hoy devorados por conductas perversas del ayer.
   La Lista Nominal de la Mesa de Recepción montada en Orizaba dio cuenta de la participación de 304 participantes, pero en la urna se contabilizaron un mil 991 papeletas.
   Así.
   El tan condenable hecho es conocido ya por las instancias ministeriales electorales.
    Ayer, el Instituto Nacional Electoral (INE) divulgó que computó en ceros el paquete de la Mesa Receptora de la Consulta Popular 2716 Básica, que se ubicó en la Escuela Secundaria Técnica Número 4, en Orizaba, correspondiente al Distrito Electoral Federal 15, ya que el paquete no se pudo abrir debido a que el Ministerio Público ordenó su resguardo sin alteraciones.
   En el comunicado 381, el INE citó que “un poco después del término de la recepción de la participación ciudadana en la Mesa Receptora de la Consulta Popular 2716 Básica, la presidenta de la Mesa, Patricia Palacios Hernández; la secretaria, Rocío Abrego García y una observadora de la Consulta Popular de nombre Ana Lilia Figueroa González, procedieron a desprender papeletas de los talones para doblarlas e introducirlas en las urnas”.
   Por ello, reveló que “lo anteriormente expuesto fue del conocimiento de las autoridades electorales por un video que fue proporcionado al vocal ejecutivo distrital, Rubén Emilio Gálvez Cortés, en el que se aprecia el momento en que se están desprendiendo las papeletas, mismas que, a juzgar por una de las imágenes del propio video, se encontraban previamente marcadas”.
   En consecuencia, el Vocal Ejecutivo Distrital ordenó el traslado del representante de la Oficialía Electoral, Alfredo Gómez Castro; secretario de Vocalía Ejecutiva y dos funcionarios más del INE, quienes al arribar al lugar de los hechos ya no alcanzaron a apreciar la acción, por lo cual se les instruyó permanecer en la Mesa para dar fe del procedimiento seguido en la realización del escrutinio y cómputo de ésta.
   Durante el procedimiento se observó que conforme a lo registrado en el cuadernillo de la Lista Nominal de la Mesa Receptora participaron 304 personas, mientras que en la urna se encontraron 1991 papeletas contabilizadas.
   Ante esta situación, el Vocal Secretario Distrital interpuso la denuncia correspondiente ante el Ministerio Público de la Fiscalía General del Estado, quedando resguardado el paquete en la bodega del órgano distrital para efectos de cadena de custodia.     Por lo mismo, el Ministerio Público indicó no alterar el paquete y, en consecuencia, no se pudo extraer el Acta y hacerse el recuento, por lo que la Mesa fue computada en ceros.
   No se trata, como suelen decir los políticos ante las consecuencias por las desviaciones del poder o de casos que sumen por la violencia en la incertidumbre social: “hechos aislados”.
    Una democracia como la nuestra, tan acorralada por grupos de poder (y con la sangre misma que corrió de candidatos y dirigentes políticos por los disparos de bandas criminales durante el proceso electoral 2020-2021), lo sucedido en Orizaba no es ningún hecho aislado. Sólo que ahora tocó el orgullo presidencial de la democracia participativa. Se tendrá que ir a fondo. Aclarar lo sucedido y los quiénes. 
 Queda por saber no sólo de peones, sino de titiriteros.
Es urgente.

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