Uso de cigarros electrónicos produce cambios mínimos en calidad del aire, según estudio

México, 6 Mar (Notimex).- Ante el aumento de consumidores de cigarrillos electrónicos, que se estima llegue a 55 millones de personas en todo el mundo en 2021, un grupo de científicos inició un estudio sobre el impacto que estos dispositivos tienen en el medio ambiente.

Los primeros resultados de esta investigación en la que participaron expertos del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC), en España, revelan cambios mínimos e indican que no aportan los contaminantes típicos del tabaco.

En un comunicado, informaron que los cigarrillos electrónicos suministran nicotina al sistema pulmonar, evitando la quema de tabaco; tienen mezclas de glicerina u otros compuestos orgánicos que se vaporizan para simular la generación de humo y actuar de transportadores de nicotina.

Joan Grimalt, especialista del CSIC en el Instituto de Diagnóstico Ambiental y Estudios del Agua, detalló que detectaron la necesidad de hacer evaluaciones integradas de la exposición a contaminantes por ese tipo de dispositivos.

Los expertos realizaron el estudio en una habitación cerrada, sin ventilación directa al exterior, y recurrieron a cinco personas no fumadoras que permanecieron en el interior de la estancia durante 12 horas; a este grupo se sumaron cinco consumidores de cigarros electrónicos.

“Los datos que obtuvimos mostraron que la actividad de vapear no aumentaba la presencia de contaminantes en el aire, y que en los casos en que se observaron aumentos se trataba de concentraciones bajas”, explicó el investigador.

Estos resultados ofrecen información sobre el impacto del uso de cigarrillos electrónicos en la salud de los individuos, especialmente en lugares cerrados, y puede ser valiosa a la hora de establecer las regulaciones oportunas en torno al uso de dichos dispositivos, sobre todo en comparación con el consumo de tabaco tradicional.

El consumo de este tipo de cigarrillos aumentó en los últimos años; de acuerdo a Euromonitor Internacional, el número de consumidores ha pasado de unos 6 millones en todo el mundo en 2011 a 25 millones en 2016, y se estima que para 2021 la cifra ascienda a 55 millones.