Verónica Hidrogo porta con orgullo su uniforme de bombero

A sus 41 años de edad se convirtió en Sargento y es la encargada de operar la máquina extintora

Cuando Verónica Hidrogo Cantú, se enteró de la convocatoria que emitió la Academia de Bomberos de El Centenario, no lo pensó dos veces y decidió unirse. Desde entonces no ha faltado ningún fin de semana al servicio, y a sus 41 años es Sargento y operadora de la máquina extintora del Honorable Cuerpo de Bomberos de El Centenario. 

“Fue un amigo el que me dijo que iba a empezar una segunda generación con los bomberos y yo le dije -¿A poco sí? ¿Y puedo entrar, crees que tenga la oportunidad?- y me dijo -¡Claro que sí, vamos!-, y me vine y desde ese día ya no falté. Lo vi como una puerta grande y aquí estoy, era mi sueño y lo estoy haciendo realidad la verdad”, así lo contó.  

Verónica Hidrogo, mujer bombero en El Centenario
Fue a la academia de bomberos y decidió quedarse

Ella pertenece a la segunda generación de la academia, después de un año de capacitaciones decidió unirse a la Asociación de Bomberos Veteranos Voluntarios de Baja California Sur y ponerse al servicio de la ciudadanía.

De lunes a jueves se desempeña como decoradora de salones para eventos, sabe que debe tener todo listo para el fin de semana porque a partir del viernes empieza su guardia. 

“A veces se ve como pequeña nuestra estación pero para nosotros es muy grande porque al lugar que vamos sentimos que prestamos ayuda, cuando lo necesitan las personas ahí estamos al instante”, expresó. 

Sus hijos la apoyaron desde el primer momento, a pesar de que uno de ellos tiene una condición de salud que requiere de más atenciones, siempre le han dicho que vaya a cumplir su sueño de ayudar a las personas. 

Verónica Hidrogo manifestó su alegría al recordar algunos de los servicios que ha desempeñado como rescatista certificada y habló de lo más satisfactorio de su labor como bombero:

“Cuando regresas de un servicio y dices –Llegamos a tiempo y pudimos hacerlo, lo hicimos bien, llegamos a tiempo al hospital o logramos sofocar el incendio-. Esa es la satisfacción más grande.” 

Considera que ser la única persona que opera la máquina extintora del departamento, no la hace más especial por el hecho de ser mujer, pues considera que tiene las mismas capacidades y oportunidades que el resto de sus compañeros.

Los comentarios están cerrados.